¿Cómo implementar el SARLAFT en una empresa de transporte?
Desde 2025, las empresas vigiladas por la Superintendencia de Transporte deben implementar el Sistema de Administración del Riesgo de Lavado de Activos y Financiación del Terrorismo y de la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva (SARLAFT), según el Capítulo 6 del Título V de la Circular Única, modificado por las Resoluciones 2328 y 16615 de 2025.
En la práctica, muchas empresas se preguntan:
“¿Qué tengo que hacer, paso a paso, para estar realmente cumpliendo?”
En este artículo te explico cómo suelo abordar la implementación en empresas de transporte, en cuatro grandes fases:
- Entender el negocio y sus riesgos
- Diseñar la metodología y la matriz de riesgos
- Definir gobierno y controles SARLAFT
- Ponerlo en marcha: operación, monitoreo y mejora
No necesitas convertirte en abogado, pero sí entender qué pide la norma y cómo aterrizarlo en tu operación.
1. Entender el negocio y sus riesgos (Sarlaft Transporte)
El SARLAFT parte de una idea sencilla:
“No se puede gestionar lo que no se conoce”.
Por eso la primera fase es diagnóstico e identificación.
1.1. Definir el alcance
Aquí respondes:
- ¿Qué razones sociales y empresas del grupo están cubiertas?
- ¿Qué líneas de negocio manejas? (carga, pasajeros, especial, escolar, mensajería, logística…)
- ¿Qué sedes, agencias, patios, terminales y canales (presencial, digital, terceros) entran al sistema?
Esto debe quedar escrito en un documento de “Alcance del SARLAFT” o dentro de la Política SARLAFT.
Si mañana te preguntan “¿esta Empresa o este contrato entra en el SARLAFT?”, puedas mostrarlo allí.
1.2. Identificar factores de riesgo
La norma te habla de factores como:
- Clientes / usuarios
- Productos y servicios
- Canales
- Zonas geográficas
- Operaciones o transacciones
En transporte, conviene agregar algunos propios del sector:
- Flota propia vs. flota tercerizada
- Aliados comerciales / convenios
- Tipo de carga y características de las rutas
El resultado debe ser un documento de metodología donde se describan estos factores y cómo los vas a usar para analizar los riesgos.
1.3. Mapear actores y procesos
Después, responde dos preguntas:
- ¿Con quién te relacionas?
- Clientes / usuarios (cargadores, generadores de carga, pasajeros, contratantes de servicios).
- Proveedores críticos, propietarios de vehículos, intermediarios, arrendadores, aliados.
- Perfiles especiales: PEP, no residentes, alto manejo de efectivo, etc.
2. ¿En qué procesos se puede materializar el riesgo?
- Vinculación de clientes y contrapartes
- Contratación de servicios
- Recaudo y manejo de efectivo
- Pagos a terceros
- Operación de rutas y manejo de carga
Aquí suele ser útil construir un mapa de procesos y marcar los “puntos críticos”, es decir, los momentos en los que alguien podría:
- Ingresar recursos ilícitos
- Usar tu empresa como vehículo para moverlos
- Simular servicios de transporte para encubrir otras actividades
Con esto ya tienes la base para el siguiente paso: formular los riesgos.
2. Diseñar la metodología y la matriz de riesgos
Una vez conoces tu realidad, necesitas una metodología clara para evaluar el riesgo LA/FT/FP.
2.1. Metodología: cómo vas a medir
Lo mínimo que deberías definir es:
- Probabilidad: baja, media, alta (y qué significa cada una).
- Impacto: baja, medio, alto, considerando efecto legal, reputacional, operativo y económico.
- Nivel de riesgo inherente: cómo combinas probabilidad e impacto (por ejemplo, una tabla o una fórmula).
Todo esto se documenta en la Metodología SARLAFT, aprobada por la Alta Dirección.
2.2. Construir y diligenciar la matriz
Con la metodología lista, pasas a la matriz de riesgos:
- Listas cada riesgo identificado (por proceso, factor y tipo de contraparte).
- Asignas probabilidad e impacto.
- Calculas el nivel de riesgo inherente.
- Defines si el riesgo es bajo, medio, alto o extremo.
No se trata de tener una matriz bonita, sino de poder responder:
“¿Cuáles son los riesgos más críticos de LA/FT/FP en mi operación y dónde están?”
2.3. Definir niveles de aceptación y priorización
La norma espera que definas:
- A partir de qué nivel un riesgo es aceptable,
- Desde qué nivel requiere mitigación prioritaria,
- Y cuándo se debe escalar a la Alta Dirección.
Con eso priorizas:
no se trata de intentar hacer todo al tiempo, sino de ir primero por los riesgos altos y extremos.
3. Definir gobierno y controles SARLAFT
Aquí pasas del “papel” a la estructura organizacional y los controles concretos.
3.1. Gobierno: quién manda y quién ejecuta
La Superintendencia espera ver:
- Una Política SARLAFT firmada por la Alta Dirección.
- La designación formal del Oficial de Cumplimiento (y su suplente), con funciones claras y cierto nivel de independencia.
- En empresas medianas y grandes, un comité SARLAFT o instancia similar que revise informes, riesgos y acciones.
Sin este gobierno, todo lo demás queda cojo:
puedes tener matrices muy técnicas, pero si nadie tiene la autoridad para decidir, el sistema no funciona.
3.2. Controles sobre clientes, productos, canales y zonas
Desde la matriz de riesgos, vas a diseñar controles en cuatro frentes clave:
- Clientes y contrapartes
- Procedimientos de vinculación y debida diligencia (DDC).
- Validación en listas (sanciones, PEP, etc.).
- Segmentación de clientes por nivel de riesgo.
- Debida Diligencia Intensificada (DDI) para los de mayor riesgo.
- Productos y servicios
- Límites de montos, operaciones inusuales en valores, condiciones especiales.
- Requisitos documentales mínimos (contratos, manifiestos, soportes de carga).
- Canales
- Reglas específicas para canales no presenciales o tercerizados.
- Validaciones adicionales cuando no ves físicamente al cliente.
- Zonas geográficas y rutas
- Identificación de rutas y zonas de alto riesgo.
- Controles reforzados en esas zonas (más validaciones, limitaciones, autorizaciones adicionales).
3.3. Integrar los controles en la documentación
Los controles deben integrarse en:
- Procedimientos SARLAFT (lo que hace el área de Cumplimiento).
- Procedimientos e instructivos operativos y comerciales (lo que hace el día a día la operación y el área comercial).
- Formatos y sistemas (KYC, contratos, órdenes de servicio, matrices).
Aquí es donde muchas empresas fallan:
el SARLAFT queda solo en el manual de cumplimiento y no permea los procesos de operación, ventas y recaudo.
4. Ponerlo en marcha: operación, monitoreo y mejora
La última fase es asegurarte de que todo lo anterior funcione de verdad.
4.1. Monitoreo de operaciones
Define:
- Qué consideras una operación inusual en tu contexto (montos, frecuencia, rutas, horarios, perfiles de clientes).
- Cada cuánto vas a revisar operaciones y patrones (diario, semanal, mensual, según el volumen).
- Cómo vas a documentar esas revisiones.
4.2. Gestión de alertas internas
Debe existir un procedimiento claro para:
- Cómo cualquier área puede reportar una alerta al Oficial de Cumplimiento.
- Cómo se analiza esa alerta.
- Cuándo se archiva, cuándo se escala y cuándo se convierte en Reporte de Operación Sospechosa (ROS) a la UIAF.
- Cómo se guarda la evidencia del análisis y la decisión.
4.3. Reportes regulatorios y comunicación con la Alta Dirección
- Cumplir con ROS y demás reportes que exige la norma.
- Presentar informes periódicos a la Alta Dirección donde se resuma:
- Principales riesgos
- Alertas y ROS
- Debilidades encontradas
- Planes de mejora
4.4. Revisión y mejora continua
El SARLAFT no es estático. Debes:
- Revisar la matriz de riesgos al menos una vez al año, o cuando haya cambios importantes:
- Nueva normatividad
- Nuevas líneas de negocio, rutas o productos
- Materialización de eventos o tipologías nuevas
- Incluir SARLAFT en el plan de auditoría interna o revisoría fiscal, y generar planes de mejora.
5. Recomendaciones finales para gerentes y oficiales de cumplimiento
- Empieza por un diagnóstico honesto.
Es mejor reconocer brechas y tener un plan, que maquillar el cumplimiento. - Habla el lenguaje de la operación.
Si tus controles y matrices no se pueden explicar a un coordinador de tráfico o a un jefe de patio, algo está fallando. - Documenta siempre.
En SARLAFT, lo que no está documentado, “no existe” ante un supervisor. - Capacita con casos reales del transporte.
Las personas aprenden más con ejemplos de su día a día que con definiciones legales. - Conecta el SARLAFT con la estrategia del negocio.
Bien implementado, no es un freno, sino una forma de proteger reputación, contratos y continuidad de la empresa.
6. Recursos oficiales sobre SARLAFT transporte
de la Superintendencia:🔗
Superintendencia de Transporte – SARLAFT / PTEE
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Todo lo que explicamos se puede hacer en Excel, pero es mucho más ágil si usas una herramienta especializada.
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En el listado de herramientas, seleccionar la lista:
“Lista de chequeo SARLAFT Transporte – Cap. 6 Circular Única (Res. 2328 y 16615 de 2025)”. -
Responder cada ítem según la realidad de tu empresa.
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Ver automáticamente el porcentaje de cumplimiento por fase y total, y los puntos críticos donde debes mejorar.
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Editar la lista de chequeo (agregar, ajustar o quitar ítems) para adaptarla a tu tamaño, tipo de operación o estructura.
Así, conviertes la norma en un diagnóstico concreto, con evidencias claras y un plan de trabajo que puedes mostrar a la gerencia, al Oficial de Cumplimiento y a la Superintendencia cuando sea necesario.
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Preguntas frecuentes sobre SARLAFT en el sector transporte
¿Qué es exactamente el SARLAFT en Colombia?
El SARLAFT es el sistema que deben implementar ciertas empresas para identificar, medir, controlar y monitorear el riesgo de ser utilizadas para el lavado de activos, la financiación del terrorismo o de la proliferación de armas de destrucción masiva. En el sector transporte su contenido y lineamientos están definidos por la Superintendencia de Transporte.
¿Quiénes están obligados a implementar el SARLAFT en el sector transporte?
Están obligadas las empresas vigiladas por la Superintendencia de Transporte que aparecen listadas en la normativa SARLAFT: transporte público de carga y pasajeros, transporte especial y mixto, concesionarios de infraestructura, centros de enseñanza y diagnóstico, operadores portuarios, entre otros sujetos definidos por la Resolución 2328 de 2025 y sus modificaciones.
¿Cuál es el plazo para implementar el SARLAFT transporte?
Los plazos los fija la Superintendencia de Transporte en la resolución vigente. En general se otorga un periodo de varios meses a partir de la publicación o de la obtención del requisito habilitante para que las empresas implementen el sistema de forma completa. Es importante revisar la última resolución y sus prórrogas para confirmar la fecha límite aplicable a tu empresa.
¿En qué se diferencia el SARLAFT del antiguo SIPLAFT?
El SARLAFT reemplaza al SIPLAFT en el sector transporte e incorpora un enfoque más basado en riesgos, armonizado con las recomendaciones del GAFI. Amplía el alcance de los sujetos obligados, detalla mejor los elementos del sistema (política, gobierno, debida diligencia, reportes, oficial de cumplimiento, etc.) y fortalece los requerimientos de documentación y monitoreo.
¿Qué pasa si una empresa de transporte no implementa el SARLAFT?
El incumplimiento puede dar lugar a sanciones administrativas por parte de la Superintendencia de Transporte, que incluyen multas, restricciones operativas e incluso la suspensión o cancelación de habilitaciones, según la gravedad del caso. Además, una gestión deficiente del riesgo LA/FT expone a la empresa a pérdidas reputacionales y contractuales significativas.
¿Necesito un Oficial de Cumplimiento exclusivo para SARLAFT?
La normativa establece requisitos mínimos para el Oficial de Cumplimiento (formación, experiencia, independencia). En muchas empresas, especialmente medianas y grandes, se recomienda que este rol tenga dedicación suficiente y no esté mezclado con funciones que puedan generar conflicto de interés, como revisoría fiscal o auditoría interna.
